La Agenda 2030 y la Educación Infantil: salud, bienestar y cuidado del entorno
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible crea un compromiso internacional que tiene como finalidad mejorar la calidad de vida de las personas y proteger el planeta mediante 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Aunque estos objetivos abarcan ámbitos muy distintos, su aplicación puede comenzar desde las primeras etapas educativas. La Educación Infantil desempeña un papel fundamental en este proceso, ya que durante los primeros años de vida se adquieren hábitos, valores y comportamientos que pueden mantenerse a lo largo del desarrollo. Por ello, trabajar la Agenda 2030 en las aulas infantiles permite acercar a los niños y niñas a cuestiones como la salud, el bienestar, el respeto por el medioambiente y el cuidado de los demás de una manera adaptada a su edad.
Uno de los objetivos que presenta mayores posibilidades de aplicación en Educación Infantil es el ODS 3 (salud y bienestar), cuyo propósito es garantizar una vida sana y promover el bienestar para todas las personas. En estas edades, este objetivo puede abordarse mediante experiencias cotidianas y proyectos prácticos relacionados con la alimentación saludable, la higiene, el descanso, la actividad física, la educación emocional y el cuidado del entorno. No se trata de explicar a los niños y niñas qué es la Agenda 2030 de una manera teórica, sino de convertir sus principios en acciones que puedan experimentar y comprender.
En el primer ciclo de Educación Infantil (0-3 años), el aprendizaje está especialmente relacionado con las rutinas y la exploración del entorno. Por este motivo, una buena forma de trabajar el ODS 3 sería crear pequeñas experiencias vinculadas al cuidado personal. Por ejemplo, se puede desarrollar un proyecto sobre “cuidamos nuestro cuerpo”, en el que se incorporen actividades sencillas relacionadas con lavarnos las manos, el cepillado de dientes, el descanso y la alimentación. A través de canciones, cuentos, juegos de imitación y materiales manipulativos, los niños pueden familiarizarse progresivamente con estas rutinas. Además, el propio momento de la comida puede convertirse en una oportunidad educativa para presentar diferentes alimentos y fomentar hábitos saludables.
El bienestar emocional también debe ocupar un lugar importante. En esta etapa, el adulto tiene un papel fundamental como figura de seguridad y acompañamiento. Actividades como identificar emociones mediante imágenes, utilizar cuentos o crear un pequeño espacio tranquilo en el aula permiten que los niños comiencen a reconocer cómo se sienten y a desarrollar estrategias básicas de autorregulación. De esta manera, el concepto de salud se entiende de una forma amplia, no únicamente como ausencia de enfermedad, sino también como bienestar físico y emocional.
En el segundo ciclo de Educación Infantil (3-6 años), las posibilidades de desarrollar proyectos relacionados con el ODS 3 son mayores debido a la creciente autonomía y capacidad de participación de los niños. Un ejemplo interesante sería crear un huerto escolar. Los niños podrían plantar semillas, observar su crecimiento, encargarse de su cuidado y, posteriormente, utilizar algunos de los alimentos cultivados para conocer diferentes frutas y verduras. Esta actividad permite relacionar el ODS 3 con otros objetivos de la Agenda 2030, como el ODS 2, relacionado con el hambre y la alimentación, y el ODS 12, centrado en el consumo y la producción responsables. Además, el huerto favorece el contacto directo con la naturaleza y permite trabajar valores como la responsabilidad, la paciencia y el trabajo cooperativo.
El cuidado del entorno también puede integrarse en las actividades relacionadas con la salud y el bienestar. Mantener espacios limpios, reducir residuos, reutilizar materiales o cuidar las plantas son
acciones sencillas que ayudan a los niños a comprender que el entorno influye en nuestra calidad de vida. También enseñarles que el aula tiene que ser sostenible, con diferentes contenedores adaptados, reutilizando materiales para realizar manualidades y observando qué ocurre cuando un espacio no se mantiene limpio.
En conclusión, la Agenda 2030 puede incorporarse a la Educación Infantil de manera cercana, práctica y significativa. El ODS 3 ofrece numerosas oportunidades para trabajar hábitos saludables, bienestar emocional, autonomía y cuidado del entorno desde los primeros años. La diferencia entre ambos ciclos no existe tanto en los contenidos sino en la forma de abordarlos: mientras que en el primer ciclo predominan las rutinas, la experimentación y el acompañamiento del adulto, en el segundo ciclo se puede favorecer una participación más activa mediante proyectos, juegos y actividades cooperativas.
Educar desde edades tempranas en el cuidado de uno mismo, de los demás y del entorno supone crear las bases para construir una sociedad más saludable y sostenible. De este modo, la escuela infantil no solo contribuye al desarrollo de cada niño y niña, sino que también se convierte en un espacio desde el que comenzar a alcanzar los objetivos planteados por la Agenda 2030.
Bibliografía
Naciones Unidas. Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. https://sdgs.un.org/2030agenda
Naciones Unidas. Objetivo de Desarrollo Sostenible 3: Salud y bienestar. https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/health/
Boletín Oficial del Estado (BOE). Real Decreto 95/2022, de 1 de febrero, por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Infantil. https://www.boe.es/eli/es/rd/2022/02/01/95 Ø UNESCO. Educación para el desarrollo sostenible. https://www.unesco.org/es/education-sustainable-development
Organización Mundial de la Salud (OMS). Constitución de la Organización Mundial de la Salud. https://www.who.int/es/about/governance/constitution.
AUTORA: AINHOA
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